martes, 20 de mayo de 2014

BUENA PRÁCTICA DE CENTRO "La psicomotricidad en Mafalda"


 "Lo que se les dé a los niños, los niños darán a la sociedad"
Menninger, Karl A.

DESCRIPCIÓN

 

Dada la gran importancia que tiene este centro en relación a la psicomotricidad, como ya hemos explicado en otras ocasiones, hemos querido dedicar nuestra máxima atención a dicho parámetro para describir una buena práctica del centro.  

 

Podríamos hablar de la sala de psicomotricidad, pero no seríamos fieles a todo lo que significa dicha palabra para la escuela. Desde el momento en que pisamos la escuela, pudimos respirar la filosofía que emite Mafalda: el desarrollo total del niño va estrictamente ligado al desarrollo psicomotriz.  
 

 

¿Esto qué significa? pues no sólo que es necesario para un niño de esta edad realizar todo tipo de movimientos y tener el material y el espacio adecuado para ello, sino que también observando su estado, su forma de juego, sus movimientos, su lentitud/rapidez, etc., podremos saber mucho del alumno.  
 

 

Basándose en dicha concepción, la psicomotricidad está presente no solo en "la sala de psicomotricidad" y a las horas que le dedican, sino que es fundamental en cada gesto, cada movimiento, cada actividad que realizan en la escuela.  

 

Aunque a veces no aparente ninguna relación es importante detenerse a entender que sí existe. Por ejemplo, en el momento de beber agua, no parece que se tenga en cuenta la psicomotricidad, pero hemos podido ver que las maestras observan la postura del niño mientras está sentado y, si es necesario, le enseñan a corregirla; también cuando cogen el vaso con la mano, o cuando se levantan del suelo (si utilizan una mano, las dos o ninguna). Son pequeños detalles que una persona externa a lo mejor no es capaz de ver, pero que por insignificantes que parezcan, pesan en el desarrollo del niño.
 
(IMAGEN PROPIA)

 

Es importante también que hablemos de la autonomía que pretenden desarrollar en el niño. Ya que nombramos la observación que las docentes hacen de todos sus movimientos, debemos decir que intervienen lo mínimo posible para dejar que ellos mismos marquen sus ritmos y tiempos. Por ejemplo, no pretenden que todos los niños/as anden a una cierta edad, o gateen, o salten desde un módulo al suelo.

 

Cada niño, desde su capacidad y desarrollo, llegará en el momento que él crea oportuno a cumplir todas estas metas. Muchas veces los padres tienen más expectativas en que sus hijos vayan al ritmo "que van la mayoría", que no las propias maestras, porque entienden que cada persona tiene sus dificultades y sus fortalezas, y por muy frustrante que pueda ser para un padre o una madre que su hijo vaya más despacio que el resto, en esta escuela el niño es lo primero y se respetan sus tiempos.  

 

Es por ello, que intentamos que el niño vaya a su ritmo y que se ocupe de todo lo que sus capacidades le permitan, aportándole pequeños retos y responsabilidades para que así su desarrollo sea cada vez más positivo.

 

Otro aspecto a tener en cuenta es el rol del maestro. Ya que quieren desarrollar la autonomía de los alumnos, el papel del docente pasa totalmente a un segundo plano. Siempre pretenden que el niño utilice sus herramientas para solucionar cualquier tipo de conflicto que se le presente, eso sí, acompañándolo en su aprendizaje. El maestro debe tener el rol de mediador y de guía, pero nunca de autoridad. De tal modo que el adulto es un referente para el alumno y una fuente de seguridad y confianza, pero es el niño quien realmente lleva a cabo su propio aprendizaje.

 

En resumen, decir que la psicomotricidad es el pilar fundamental de la enseñanza en C.E.P. Mafalda y que cualquier aprendizaje está relacionado con dicho parámetro.

 

 ¿DE DÓNDE SURGE?

 

Toda la importancia que se le da a la psicomotricidad en este centro, surge de la formación e investigación del equipo docente y directivo de la escoleta. Antes de ser un centro de estimulación psicomotriz fue una escoleta infantil, pero poco a poco y con la nueva dirección, la concepción de desarrollo fue cambiando.  

 

Es cierto que para que un niño se desarrolle positivamente, necesita muchísimas atenciones, y diversos apoyos, pero en este centro siempre se ha tenido en cuenta el movimiento como medio de expresión de necesidades y como medio de solución para ellas.  

 

Con el movimiento no sólo te expresas, sino que también canalizas muchas de tus emociones que no sabes cómo extraer de otras formas. ¿Cuántas veces hemos oído lo de "correr para despejarse", "es bueno hacer deporte antes o después de estudiar para despejar la mente", "es saludable hacer algún tipo de deporte"...?

 

Y es que la realidad es que muchos de estos consejos no sólo van dirigidos a tener una buena condición física, sino que realmente el bienestar interno de una persona se basa muchas veces en canalizar sensaciones a través del movimiento.

 

Con los niños pasa igual. Muchas veces tienen preocupaciones que les limitan en ciertos aspectos: la distancia con algún ser querido, problemas en casa, la llegada de un hermano, las adaptaciones al colegio, etc. Y estas preocupaciones somos capaces de detectarlas sobre todo en "la sala de psicomotricidad".  

 

Así pues, la filosofía del centro va encaminada a utilizar este fenómeno para observar, entender y ayudar a los niños a poder desarrollar sus capacidades y canalizar todas las emociones que no son capaces de mostrar en otro tipo de condiciones.

 

OBJETIVOS

 

En el centro se trabajan varios objetivos que en los que podemos abarcar , el cuerpo, las emociones, el pensamiento, los posibles conflictos de los niños y todo a partir del juego, construcciones y simbolizaciones que ellos mismos realizan y crean de manera autónoma.

 

Pero a nivel más específico se desarrolla la  creación de vínculos de apego con toda la comunidad educativa, la exploración y no solo de la sala sino de todos los rincones del centro, como por ejemplo las demás aulas en donde se observa que los niños se mueven con confianza y seguridad por todo el espacio.

 

Asimismo,  esta seguridad desarrolla una calidad de movimiento, que nos se observa hoy en día en muchos centros, es decir, la comunicación es fluida y de este modo los niños pueden ir descubrimiento  los límites.

 

La expresión de emociones también es uno de los objetivos que el centro busca ya que de ese modo se va formando la identidad de los niños con su propio conocimiento de lo que les gusta o de lo que les pone tristes o felices y de este modo superar las dificultades u obstáculos que se encuentren.

 

FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA

 

La práctica psicomotriz debe de entenderse como un proceso de ayuda que acompaña a los niños en su propio itinerario madurativo. Después de buscar información, hemos decidido argumentar está buena práctica de centro a través de los autores Bernard Aucouturier y Jean Le Boulch.

 

Para ellos, el desarrollo psicomotor es un factor imprescindible y esencial en el desarrollo general de los niños, en su autonomía, en sus emociones, en su personalidad y también en la adquisición de conocimientos. Se debe poner todos los medios posibles para conseguir un resultado óptimo en este desarrollo.

 

Asimismo, tambíén hacen especial mención a el periodo de la Educación Infantil, dado que es muy importante ajustar la práctica educativa a los niños, se usa como primera vía el juego, la psicomotricidad se pretende dar herramientas para intentar facilitar la compresión y la importancia de este periodo de educación. La psicomotricidad facilita el reconocimiento progresivo de su propio cuerpo y su autocontrol, respetando su nivel de desarrollo y adaptándose a los diferentes niveles que puede haber dentro de una misma aula.

 

Por un lado,  Bernard Aucouturier afirma que se deben proponer diferentes procedimientos para conseguir despertar e incentivar la curiosidad, que investiguen, las sensaciones y percepciones de los alumnos. Él propone construir un espacio de relación en la escuela adecuado para poder adquirir nuevos aprendizajes y conocimientos.

 

Además, la psicomotricidad a través del juego desarrolla aspectos como: percepción espacio-temporal, coordinación, expresión corporal, velocidad de reacción, capacidad de concentración, relajación y el juego simbólico.

 

Si nos centramos en el papel del psicomotricista,  Jean Le Boulch afirma que el papel que debe desarrollar dentro de las sesiones, es el de observador, atento y que siempre esté con una actitud abierta hacia los alumnos, para que ellos se pueden acercar a él con el fin de disipar miedos, dudas o que les oriente durante la sesión a tomar uno u otro camino.


  
INTERROGANTES, DUDAS, DILEMAS QUE TE GENERA

 

El primer interrogante que nos viene a la mente al hablar de psicomotricidad en Mafalda es el tema de las representaciones.

 

Las representaciones son la materialización a través de distintos medios de algún momento que se haya dado en la sala de psicomotricidad. Esta representación variará según las edades de los niños.

 

Por ejemplo, en el aula de Las Estrellitas (entre 1 y 2 años), la representación de la sala no es plástica sino verbal ya que son muy pequeños todavía. No obstante, dicha representación tiene lugar en la misma sala de psicomotricidad justo al acabar la sesión.

 

En cambio, un dilema que nos surge es a raíz de la representación que hacen los grupos de niños más mayores (entre 2 y 3 años). En este caso, la representación siempre es a través de un dibujo y por cuestión de horarios (cuando acaban la sesión de psicomotricidad es la hora de patio) siempre la realizan un rato más tarde.

 

Los dilemas que planteamos son:

 

En primer lugar, ¿Por qué no utilizamos diferentes materiales para realizar dicha representación? como por ejemplo plastilina, imágenes para dialogar sobre las zonas en las que hemos estado y los materiales que hemos utilizado, ver videos de ellos mismos para comentar lo sucedido, etc.

 

En segundo lugar, ¿Por qué no realizamos siempre dicha representación al finalizar la sesión de psicomotricidad? es obvia la complejidad que existe en esta etapa en cuanto a horarios, ya que debemos respetar sus ritmos en todo momento y a veces se va justo de tiempo. Pero creemos que es importante darle sentido a esta representación de la que hablamos, y para ellos, este descanso entre la sesión y la representación, hace que sea un mero trámite y no le den importancia.

 

Y, por último, ¿Por qué no comentamos sus creaciones? siempre al acabar sus dibujos, éstos son guardados en un archivador. Por cuestión de tiempo, los niños hacen su dibujo y ya tienen que empezar a arreglarse para ir al comedor, así que nunca se habla de lo que han dibujado ni porqué. Creemos que es muy importante que los niños verbalicen lo que han dibujado y expliquen qué es lo que hay en ese papel, porque de lo contrario, no querrán explicar nada con su dibujo, su creación estará vacía de contenido y sinsentido.

 

Por otro lado, nos surge otro interrogante. ¿Son ellos conscientes de su progreso en cuanto a la psicomotricidad? ¿Deberían serlo?

 

Muchas veces, las maestras les dicen “muy bien, estás muy arriba” cuando se enfilan por la espaldera. Eso, indirectamente, es un comentario de su avance, le estamos queriendo decir que está progresando en relación a otros días.

 

No obstante, creemos que es importante hablar también de las debilidades, de los miedos, porque así es más fácil su superación. Cuando un niño no está seguro de si mismo, es incapaz de realizar según qué movimientos, y hablar de ello puede ayudar a otros a entender que no son los únicos que sienten esa sensación. Pueden ganar confianza al oír que todo el mundo tiene debilidades y miedos, y es por ello, que creemos fundamental la comunicación directa (entendiendo por “comunicación directa” el diálogo sincero y claro) en relación a lo que sucede en cada sesión de psicomotricidad.

 

GRADO DE SATISFACCIÓN DEL CENTRO

 

Podemos decir con toda seguridad que toda la comunidad educativa está satisfecha con la evolución que ha tenido el centro en relación a la psicomotricidad. Por comunidad educativa, queremos decir: equipo directivo, equipo docente, alumnos y familias.

 

Realizar un cambio tan significativo en la metodología e ideología del centro no ha sido fácil. Para ello, ha sido necesario un cambio de pensamiento, un cambio de objetivos del centro, y una renovación/continuación formativa.

 

Todos estos esfuerzos se han visto valorados y reconfortados por cada uno de los miembros que trabajan en el centro. Asimismo, se ve la positiva evolución en los niños y la forma en que agradecen las sesiones de psicomotricidad.

 

Por lo tanto, podemos decir que el grado de satisfacción es muy alto, no obstante, tienen claro que el avance no es un punto en un segmento, sino una línea continua e infinita que nunca acaba y que se debe trabajar duro para estar siempre a la orden del día en cuanto a formación para llevar a cabo una excelente práctica educativa.

 

 

¿CUÁLES INDICADORES CUMPLEN?

 

- Interrelación de áreas, ámbitos, aprendizaje integral. Pensamos que la práctica cumple con el indicador ya que se utiliza en diferentes ambientes y se observa al niño como ser capaz.

 

- Atención a la diversidad: Presencia , participación y progreso. En el centro hay niños de DEA y están totalmente integrados, se les ofrece el soporte que necesitan y las actividades están pensadas para que todos tengan cabida.

 

- Alumno como protagonista de su proceso de aprendizaje. Los niños son los verdaderos protagonistas del día a día en el centro y las educadoras se ponen en un segundo lugar, guiando e interviniendo en los momentos indicados.

 

- Implicación y compromiso educativo. Tanto las familias como el personal del centro son agentes de la misma comunidad educativa en donde se velan por los mismos intereses.

- Agrupamientos y horarios flexibles, agrupamientos reducidos. Todas las semanas se realizan actividades de interciclos, con niños de aulas diferentes para extraer la máxima riqueza de las diferencias.

 

- Fomentar la motivación del alumnado. A lo largo de toda la jornada podemos observar gestos, miradas y palabras de aliento que llevan a los niños a desarrollar un interés intrínseco.

 

- Potenciar la autonomía del alumnado y aprendizaje significativo y funcional. Todos los espacios están pensados para que los niños empiecen a desarrollar sus habilidades.

 

- Trabajo cooperativo de los maestros. Al ser un centro en donde los docentes hacen más de quince años que trabajan juntos se ha logrado tener una gran conciencia de grupo colaborativa.

 

- Trabajo cooperativo con las familias. Las tutoras del segundo nivel, es decir, de 2 a 3 años realizan los días del protagonista en donde las familias colaboran, hacen tartas, cuentan cuentos o nos explican sus profesiones.

 

- Potenciar las fortalezas y capacidades de cada niño. El centro ve al niño como capaz en todo su ser.

 

- Escucha y mirada activa hacia el alumnado. Las tutoras siempre están observando reflexivamente a los niños.

 

- Potenciar la creatividad de los niños. Se les hace explorar diferentes materiales, texturas y olores.

 

- Resolución de conflictos mediante el diálogo y la reflexión. Siempre se les da palabras a los llantos, haciendo pensar en las consecuencias que tienen las conductas.

 

- Objetivos y propuestas educativas claras y funcionales, flexibles y abiertas al cambio. Al ser un centro en donde se realizan máster en psicomotricidad tienen muy claro cuál es el camino que quieren seguir.

 

- Debe ser documentada. En el ordenador del centro se guardan todas las fotos, videos y también se cuelgan en el pasillo las creaciones de los niños.

 

- Tienen en cuenta el proceso del alumnado y no sólo el resultado. En sus registros de observación se ve todo el proceso.

 

- Autoevaluación del profesorado y de su práctica educativa. Autocrítica transformada en propuestas de mejora. Todas las semanas se hacen seminarios en donde se reúnen las tutoras y se co-evalúan.


PROPUESTAS DE MEJORA

 

A pesar de la dificultad de querer mejorar algo que está tan cuidado y bajo tanta atención por profesionales, desde nuestro humilde e inexperto punto de vista, propondríamos las siguientes cuestiones para intentar que la psicomotricidad sea más aparente fuera de la sala de psicomotricidad:

 

 

-Poner suelo de corcho en la zona del parque de los bebés para poder realizar psicomotricidad en el patio.

 

 

-Poner módulos para el exterior.

 

 

Como conclusión,  tenemos que decir que gracias a las práctica, la información recogida y todo el personal del centro, hemos tenido la oportunidad de disfrutar y entender de una manera más clara y adecuada un concepto de psicomotricidad mucho más amplio que no el que normalmente se realiza en los centros.
 
 
COMPETENCIAS
5.1  Hemos reflexionado sobre las características diferenciales de las buenas prácticas ya que hemos podido observar cómo se realiza la psicomotricidad en otros centros.
4.1 Hemos identificado el marco teórico que justifica la buena práctica de centro.
4.2 Hemos identificado las buenas prácticas y las hemos comparado.
 

 
 
 
 
 

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario